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"-...Así
como lo oye, Doc. No voy a escribir más
sobre cómics.
-No entiendo tu decisión, Marcos, ¿qué
te está molestando?
-No, molestar nada.... Bueno, un poco, no, la
falta de respuesta del público, pero ese
me lo puedo bancar...
-¿Tu idea era generar un espacio de ida
y vuelta y sentís que no te respondieron?
-Algo así, qué sé yo... Me
llegan rumores, algunas líneas perdidas
en el foro viejo...
-Pero vos escribís porque te gusta, para
vos, no esperás mucho del público,
porque sino, no hubieras pasado de la segunda
columna...
-Si, en eso tiene razón. Yo escribo para
contar mis cosas, para compartir mis puntos de
vista, pero a uno le gustaría un poco más
de feedback, de...
-¿De reconocimiento? ¿De fama, Marcos?
-No, Doc, ni ahí. Yo trato de pasar desapercibido.
Pero con un ida y vuelta esto hubiese sido más
ameno. Mírelo así: ya van... ¿cuántas?,
trece, ¿catorce columnas?, ¿y?.
¿Qué quieren que haga para hacerlos
reaccionar? En mi primera columna, les mostré
cómo veía la situación caótica
en la que estábamos en Mayo del 2002, tras
la Hecatombe. Les pedí que me contaran
cómo la veían ellos para seguir
y nada. Nadie opinó, pero como era mi "primera
aparición" , me la banqué y
seguí. Se me vino encima el Mundial
de Corea/ Japón y me dejé llevar
por el sentimiento, tratando de engancharlos con
el fútbol, pasión de multitudes.
Nada. Ni una línea me escribieron. Pensé
que para cuando muchos leyeron eso, el Mundial
era un recuero amargo, que mejor olvidar, y no
me extrañó que nadie dijera ni mu.
Después me cebé con Episodio
II y traté de abrir el espectro del
comiquero a las películas, defendiendo
la segunda parte de la saga de Star Wars.
Nada, ni en idioma ewok me contestaron. En agosto
abrí mi corazón y les narré
mi romance con Celina, para ver si alguno
se apiadaba de mí y me contaba alguna aventura
amorosa que llegó a buen puerto, o de cómo
la caca del comiquero lo sobrepasó en el
amor. Y nada, la respuesta parecía un diálogo
entre Jericho y Black Bolt. Acto
seguido, muestro cómo la esperanza y el
desánimo convivían en mí,
presento dos caras para ver a cuál apoyaban...
Apoyaron menos que Tintín. Hago
público mi secuestro en manos de la peligrosa
gorda come hombres del Parque Rivadavia,
les pido ayuda, soluciones para escapar psicológicamente
sano y nada, me dejaron a merced de esa desquiciada...
No quiero recordarlo, todavía me da arcadas
de sólo recordar lo que tuve que hacer
para salir de ahí. Solo. Traté de
provocar a los que defienden a los fanzines mostrándoles
mi pasado como autor y parte de ese movimiento
que se sobre valora con el tiempo, pero todos
estaban de acuerdo conmigo, o nadie se animó
a tirar la primera piedra. Para las Fiestas le
escribí una cartita a Papá Noel,
pidiendo cosas para todos, y ni cuando se empezó
a publicar Marvel en Argentina uno se acordó
que yo lo había pedido. Nada. Una ingratitud,
mire...
Enero fue mi mes de descanso, me rasqué
el higo a ocho manos como Octopus, pero
aunque estaba en pleno relax, me tomé cinco
minutos para mandarles una postal y que vieran
que me seguía acordando de ellos. Puede
creer que nadie me envió nada, ni una factura
de ABL, nada. En febrero estuve al borde de una
crisis, casi me desprendo de mi colección
y abandono los cómics, sin su ayuda, Doc,
y ninguno fue capaz de darme una palabra de aliento,
de tirarme una soga, de convencerme de que largue
todo y se lo venda, nada. Yo seguí dando
y traté de tentarlos con la música,
a ver qué les pasaba por ahí. En
un primer momento, creí que iba a tener
una gran respuesta, la gente del Portal
se copó, ¿pero, usted cree Doc,
que alguien me escribió una línea?.
Nadie, menos respuesta que el séptimo relanzamiento
de Youngblood nš1 de Liefeld. Ah, y en
Abril, ya fue lo máximo. Les conté
cómo creía yo que tenía que
seguir Matrix y modestia aparte,
me gusta más mi idea que lo que hicieron
los Guachoskis- y tiré una de las postas
más importantes de la última década
del mundillo comiquero, el desembarco de DC
en Argentina, una nota de tapa de Comiqueando
era eso. ¿Sabe cuántos me escribieron
para preguntarme algo? Nadie. Me nombraron por
ahí en algún foro, me bardeó
algún forro, pero nada. Cero repercusión.
Con eso ya está, ¿qué más
puedo hacer? Si no se sacudieron con eso, ¿qué
me queda? Escribo en mayo la columna por el cebamiento
que me despertó X-Men 2 y el hastío
político que me agobiaba, y en Junio, quemo
los últimos cartuchos: opino con todo contra
Matrix 2, planteo la polémica sí
o no a los cómics en CD y amplío
un poco el tema DC en Argentina. De nuevo,
una respuesta más fría que rechazo
de Hielo. Le digo la verdad, Doc, yo ya
no sé qué hacer para que me dirijan
la palabra. ¿Qué puedo inventar
ahora? ¿Pongo foto de minas en bolas? ¿A
usted qué le parece?
-Mirá, Marcos, si a vos el hecho de
no tener respuesta te genera algún tipo
de molestia o incomodidad...
-Y sí, Doc, un poco... Uno no es un periodista
que trabaja de esto. Uno es uno más del
montón que tiene la oportunidad de expresarse
y le gustaría que sus pares le dieran una
manito, una guía, una réplica, un
apoyo, un cruce de ideas...
-Bueno, pero vos hace ya más de un año
que estás con esto, vos y sabés
cómo viene la mano...
-Pero los portalnautas están ahí.
Yo sé que leen la página. Lo que
me falta es una forma de que ellos lleguen a mí,
que se enganchen y respondan.
-Entonces el hecho de que ellos no participen,
vos lo ves como una falencia tuya.
-No, no... bueno, quizás, no sé.
Sí, qué sé yo. Puede ser.
-Pero por otro lado, vos pensás que hiciste
todo para lograr esa reacción que no se
da.
-Sí, pero ahora no sé. Quizás
no tenga que escribir más por un tiempo.
Yo los acostumbré mal, una columna nueva
todos los meses durante más de un año,
quizás tendría que frenar hasta
obtener una cantidad de respuestas o reacciones
que justifiquen que vuelva.
-O que te cebes con algo y tenga muchas ganas
de escribir sobre eso.
-Puede ser... Pero no, eh... Me re cebé
mal con la peli de Hulk, pero no escribiría
de eso. Ya está, terminó una etapa,
ya no tengo nada más que decir desde mi,
ahora necesito algo de ellos. Solo no sigo.
-Marcos, en otras sesiones habíamos
establecido que escribir para vos era importante,
que era un especie de catarsis, donde vos volcabas
tus ideas, tus sentimientos, tus recuerdos, tu
cebamiento, tus dudas....
-Pero, sabe Doc, ahora estoy mejor. Como el mercado
comiquero, como el país, estoy más
fuerte, más preparado para arrancar. Vino
Bane y me quebró la columna, me
agarró Doomsday y me cagó
a trompadas, pero ahora estoy mejor. El tiempo
todo lo cura. Es más, estoy pensando en
dejar terapia también...
-Pero... Marquitos, no... ¿te parece? Qué
sé yo, desde un punto de vista profesional,
yo creo que tenés que seguir con la terapia,
quizás cada dos semanas, pero no tenés
que dejar. Y yo en tu lugar, no dejaría
de escribir.
-¿Sabe una cosa? Puede que tenga razón,
lo voy a pensar... La Historieta no se Rinde..."
(extracto de una sesión del paciente Viñeta,
Marcos del día 2 de julio de 2003)
Mensaje
a todos los que leen la columna de Marcos: POR
FAVOR SE LOS PIDO, ESCRÍBANLE A ESTE PIBE!
NO ME LO DEJEN EN BANDA QUE LARGA TODO Y ME QUEDO
SIN COMICS! CRITÍQUENLO, DIGANLE QUE ESTAN
DE ACUERDO CON ÉL EN ALGUNO DE LOS TEMAS
QUE TRATÓ. ALGO, LO QUE SEA. HAGAN QUE
SE SIENTA ACOMPAÑADO. SI LES GUSTA LA COLUMNA,
SI QUIEREN QUE MARCOS SIGA MES A MES, MÁNDENLE
UNAS LÍNEAS EN UN FORO PARA MARCOS. DESDE
YA, MUCHA GRACIAS.
DR. SAMSON-
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