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Última actualización: 01.08.2003


-BUSCANDO A MARCOS-
por el Dr. Samson


Buenas. Algunos de ustedes ya me conocen, él les habló de mí. Soy el psicólogo de Marcos Viñeta. Disculpen esta intromisión, pero necesito que me ayuden. Marcos desapareció.

Después de nuestra primera sesión del mes de julio, me quedé preocupado. Mi paciente estaba sufriendo una especie de trauma por ausencia de fama autogenerado. Marcos creyó, en algún lugar de su mente, que el escribir sobre cómics te generaba inmediatamente amigos y comentarios favorables de sus pares comiqueros. Esto no fue así. O por lo menos él no lo percibió así. Angustiado por sentirse culpable de ese "fracaso", sintió que toda su vocación de columnista de historietas e inclusive todo su fanatismo por los cómics no bastaba, no era el medio, para hacer amigos y generar diálogo con otros como él. Durante esa sesión, por momentos, el optimismo levantaba a Marcos de su pozo emocional, pero nada podía sacarlo de ahí. Así fue que recurrí a ustedes, para que le escribieran y se pusieran en contacto con él. Algunos lo hicieron. Sé que él leyó mensajes del Foro y que respondió mails, y estoy seguro de que eso lo ayudó. Quiero agradecer a los portalnautas que se preocuparon por Marcos y le escribieron, muchos de los cuales necesitarían unas cuantas sesiones conmigo: Juan Romera, Chris Saksida, whatisFmac, federico, Laucha, Max King (quien más que sesiones conmigo necesitaría vigilancia permanente por una cuadrilla de psicólogos, psicoanalistas, psiquiatras y por qué no, parapsicólogos), Darío Reyes, Zoid, S-C, F!X (dos mensajes con un Joker de Dan Jurgens como Avatar... el Joker por Jurgens! Otro chaleco de fuerza, por ahí), el estimado Webmaster (al que no le vendrían nada mal un par de horitas de diván a la semana después de lidiar con esta página) y dos mails de Diego de Francesco. A todos, gracias.

Cuando Marcos se fue, no imaginaba que sería la última vez que lo vería. Estaba un poco deprimido, pero me juró que no iba a deshacerse de un solo cómic, y que iba a tratar de seguir escribiendo. Cuando el viernes 4 no vino a la sesión, no me preocupé. Pensé que quizás habría conseguido entradas para una avant premier de Terminator 3, o se había enganchado a jugar en red en un cyber y se le pasó la hora. Cuando faltó a las dos sesiones siguientes, me sorprendí y le escribí un mail, preguntándole cómo estaba, si se sentía tan bien como para no necesitar charlar conmigo. Dos faltazos más y busqué en su historia clínica el número de teléfono de la casa. Llamé y nadie sabía nada de él. La madre pensaba que estaba acampando en la afueras de Fancomix, como había hecho para los Fantabaires. Conociendo a Marcos, llegué a dudar, pero viendo cómo venía la mano de ese "evento", descarté la posibilidad. Ni un súper-cebiche como él sería capaz de ir a un achaco tan obvio. Más mails y nada. Por medio de la obra social que le facilita mis consultas conseguí la dirección de su trabajo y fui directo a ver a su jefe. Le dije que era un amigo de afuera, que quería verlo, pero el trajeado pelado jetón me dijo que Marcos había pedido unos días de licencia por examen aunque él ni sabía que Marcos seguía estudiando. "Fijate en la casa de fichines de acá a la vuelta- me aconsejó un morocho bocón,- se pasa todo el día ahí adentro". Volví a hablar con la madre y le pedí que me pasara números de teléfonos de alguna agenda, para ver si los amigos de Marcos sabían algo de él. Había pocos números sin tachar, tal vez era una agenda vieja, tal vez Marcos tiene pocos amigos.

Hablé con Tintín, pero no lo había visto, y quedó que me avisaba si sabía algo. Localicé al Pitufo en el ICQ, pero "por suerte, no sé nada de él", me escribió. En otro número, llamé y tuve que preguntar por Barney. Una señora me cortó de muy mal modo. Probé más tarde y un joven de voz gruesa y somnolienta me mandó a la mierda en cuanto le dije qué quería. En el MSN enganché a diablo666@hotmail.com, pero era un neocelandés, con quien apenas logré intercambiar unas líneas en inglés y me aseguró que no sabía nada de ese "mother fucker freak nerd" desde hacía un tiempo. En un papelito al final de todo, había un número a nombre de El Avechucho. Lo llamé y por suerte, el que me atendió respondió a ese nombre. Le pregunté si sabia algo de Marcos y me dijo: "No, es raro, tengo su pedido y no pasó a buscarlo". Eso me asustó un poco, entonces le tomé los datos y me fui a verlo en persona. La dirección me llevó a una galería semivacía de Flores, un localcito oscuro al fondo. Era "Kandor Komix", una comiquería de mala muerte en donde me atendió el mismísimo Avechucho en persona. "Disculpame- le digo,- me da cosa llamarte Avechucho, ¿te puedo llamar por algún otro nombre?". "No- dice mientras remarca el precio de unas cartas de Magic sueltas dentro de sus folios,- pero me podés decir Chucho". Este personaje, era el dealer de Marcos de material pirata, tanto de jueguitos para PC como videos, y el nuevo pedido, también incluía cómics grabados en compacts. Charlé un rato con el Avechucho y si bien no sabía nada de Marcos, se me ocurrió que tal vez en alguna otra comiquería más céntrica lo hubiesen visto. Pasé por mi consultorio, saqué una foto de Marcos del archivo y me fui a tomar el subte en Corrientes. Me bajé en Uruguay y ustedes se imaginan el recorrido. Nadie lo había visto. Casi nadie lo reconoció tampoco. La foto no era muy grande ni nueva y Marcos no está rapado. Desde atrás de un gris mostrador, Nico, un joven muy simpático me aseguró que él lo tenía junado porque le dejó un montón de cómics reservados y hacía como un mes que no aparecía. Me reveló que solía ver a Marcos lo domingos en Parque Rivadavia y por supuesto, me pareció una gran idea. Estuve hasta ese día mandándole mails, tratando de encontrar alguna pista, pero nada. Ese domingo monté guardia de las nueve a las seis de la tarde, pero lo único que encontré fue unos números de Starman que no había leído. Le mostré la foto a algunos puesteros, pero nadie lo había visto. "Imaginátelo sin pelo, está rapado ahora"- le insistí a uno que tenía novedades de Forum. "Ah- salta otro que estaba acomodando una pila de Cazador de oferta ‘3 por un peso’,- ¿ese no es el que se comía a la Gorda Gambit?". Me dio vergüenza, escondí la foto y me fui. Tampoco había estado por el Parque. La situación era alarmante. Ya no sabía qué hacer, iba dar parte a la policía. Tal vez la Gorda Gambit lo había secuestrado de vuelta.... Pero habría contestado los mails. La madre me trataba de convencer de que en Marcos era algo normal, que su locura lo llevaba a perseguir el rastro de "esas revistitas" a cualquier lugar del país de improviso. Yo sabía que si no le interesaban los cómics que había encargado, mucho menos se iría de su casa por una "revistita". Y menos iba a dejar de comunicarse conmigo en un estado de perturbación como el que estaba. El lunes fui a mi consultorio para una sesión impostergable con un ex editor de material choreado de internet sobre manga y animé, perseguido por una culpa abrumadora. Cuando llegué mi secretaría me esperaba con una impresión en la mano. "Una noticia buena y una mala- me dice.- La buena es que llegó un mail de Marcos. La mala..." y me extendió la hoja para que la leyera. En su mail, Marcos explicaba que quería empezar una nueva vida, lejos del cómic y el cebamiento. Se había ido de mochilero por ahí, a recorrer el país, a ver el mundo sin un filtro comiquero de por medio. Me sorprendió que no hiciera referencia a la saga de Green Lantern y Green Arrow de Neal Adams y Denny O’Neil, al Hulk de Bill Bixby o alguna otra por el estilo. Se lo notaba triste, perdido. Me pedía que no lo siguiera buscando y que cuando se sintiera mejor iba a volver si no encontraba nada mejor que hacer. Me avisó que ya había llamado a la madre para que no le tocara sus cosas, que no se le ocurriera tirar ni un cuadrito de historieta, porque él iba a volver. "I’ll be back" o "Hasta la vista, baby" tendría que haber dicho, como Arnold, pero nada. "Saludos a todos, Marcos". Nada más.
Por eso, ahora viene un nuevo mangazo. Creo que si él no tiró todo a la mierda es por el feedback que ustedes generaron en el foro. Eso él lo valora muchísimo. Marcos sigue en contacto con el portal. Él va a leer sus mensajes. Y si lo ven por ahí, avísenme. Como muchos comiqueros, él necesita ayuda. Para cualquier cosa, comuníquense a drsamson@portalcomic.com. Desde ya, muchas gracias.

 

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