|
-BUSCANDO A MARCOS-
por el Dr. Samson
Buenas. Algunos de ustedes ya me conocen, él
les habló de mí. Soy el psicólogo
de Marcos Viñeta. Disculpen esta
intromisión, pero necesito que me ayuden.
Marcos desapareció.
Después de nuestra primera sesión
del mes de julio, me quedé preocupado.
Mi paciente estaba sufriendo una especie de trauma
por ausencia de fama autogenerado. Marcos creyó,
en algún lugar de su mente, que el escribir
sobre cómics te generaba inmediatamente
amigos y comentarios favorables de sus pares comiqueros.
Esto no fue así. O por lo menos él
no lo percibió así. Angustiado por
sentirse culpable de ese "fracaso",
sintió que toda su vocación de columnista
de historietas e inclusive todo su fanatismo por
los cómics no bastaba, no era el medio,
para hacer amigos y generar diálogo con
otros como él. Durante esa sesión,
por momentos, el optimismo levantaba a Marcos
de su pozo emocional, pero nada podía sacarlo
de ahí. Así fue que recurrí
a ustedes, para que le escribieran y se pusieran
en contacto con él. Algunos lo hicieron.
Sé que él leyó mensajes del
Foro y que respondió mails,
y estoy seguro de que eso lo ayudó. Quiero
agradecer a los portalnautas que se preocuparon
por Marcos y le escribieron, muchos de los cuales
necesitarían unas cuantas sesiones conmigo:
Juan Romera, Chris Saksida,
whatisFmac, federico, Laucha,
Max King (quien más que sesiones
conmigo necesitaría vigilancia permanente
por una cuadrilla de psicólogos, psicoanalistas,
psiquiatras y por qué no, parapsicólogos),
Darío Reyes, Zoid, S-C,
F!X (dos mensajes con un Joker de
Dan Jurgens como Avatar... el Joker
por Jurgens! Otro chaleco de fuerza,
por ahí), el estimado Webmaster
(al que no le vendrían nada mal un par
de horitas de diván a la semana después
de lidiar con esta página) y dos mails
de Diego de Francesco. A todos, gracias.
Cuando Marcos se fue, no imaginaba que sería
la última vez que lo vería. Estaba
un poco deprimido, pero me juró que no
iba a deshacerse de un solo cómic, y que
iba a tratar de seguir escribiendo. Cuando el
viernes 4 no vino a la sesión, no me preocupé.
Pensé que quizás habría conseguido
entradas para una avant premier de Terminator
3, o se había enganchado a jugar en
red en un cyber y se le pasó la hora. Cuando
faltó a las dos sesiones siguientes, me
sorprendí y le escribí un mail,
preguntándole cómo estaba, si se
sentía tan bien como para no necesitar
charlar conmigo. Dos faltazos más y busqué
en su historia clínica el número
de teléfono de la casa. Llamé y
nadie sabía nada de él. La madre
pensaba que estaba acampando en la afueras de
Fancomix, como había hecho para
los Fantabaires. Conociendo a Marcos, llegué
a dudar, pero viendo cómo venía
la mano de ese "evento", descarté
la posibilidad. Ni un súper-cebiche como
él sería capaz de ir a un achaco
tan obvio. Más mails y nada. Por medio
de la obra social que le facilita mis consultas
conseguí la dirección de su trabajo
y fui directo a ver a su jefe. Le dije que era
un amigo de afuera, que quería verlo, pero
el trajeado pelado jetón me dijo que Marcos
había pedido unos días de licencia
por examen aunque él ni sabía que
Marcos seguía estudiando. "Fijate
en la casa de fichines de acá a la vuelta-
me aconsejó un morocho bocón,- se
pasa todo el día ahí adentro".
Volví a hablar con la madre y le pedí
que me pasara números de teléfonos
de alguna agenda, para ver si los amigos de Marcos
sabían algo de él. Había
pocos números sin tachar, tal vez era una
agenda vieja, tal vez Marcos tiene pocos amigos.
Hablé con Tintín, pero no
lo había visto, y quedó que me avisaba
si sabía algo. Localicé al Pitufo
en el ICQ, pero "por suerte, no sé
nada de él", me escribió. En
otro número, llamé y tuve que preguntar
por Barney. Una señora me cortó
de muy mal modo. Probé más tarde
y un joven de voz gruesa y somnolienta me mandó
a la mierda en cuanto le dije qué quería.
En el MSN enganché a diablo666@hotmail.com,
pero era un neocelandés, con quien apenas
logré intercambiar unas líneas en
inglés y me aseguró que no sabía
nada de ese "mother fucker freak nerd"
desde hacía un tiempo. En un papelito al
final de todo, había un número a
nombre de El Avechucho. Lo llamé
y por suerte, el que me atendió respondió
a ese nombre. Le pregunté si sabia algo
de Marcos y me dijo: "No, es raro, tengo
su pedido y no pasó a buscarlo".
Eso me asustó un poco, entonces le tomé
los datos y me fui a verlo en persona. La dirección
me llevó a una galería semivacía
de Flores, un localcito oscuro al fondo. Era "Kandor
Komix", una comiquería de mala
muerte en donde me atendió el mismísimo
Avechucho en persona. "Disculpame-
le digo,- me da cosa llamarte Avechucho, ¿te
puedo llamar por algún otro nombre?".
"No- dice mientras remarca el precio
de unas cartas de Magic sueltas dentro de sus
folios,- pero me podés decir Chucho".
Este personaje, era el dealer de Marcos de material
pirata, tanto de jueguitos para PC como videos,
y el nuevo pedido, también incluía
cómics grabados en compacts. Charlé
un rato con el Avechucho y si bien no sabía
nada de Marcos, se me ocurrió que tal vez
en alguna otra comiquería más céntrica
lo hubiesen visto. Pasé por mi consultorio,
saqué una foto de Marcos del archivo y
me fui a tomar el subte en Corrientes. Me bajé
en Uruguay y ustedes se imaginan el recorrido.
Nadie lo había visto. Casi nadie lo reconoció
tampoco. La foto no era muy grande ni nueva y
Marcos no está rapado. Desde atrás
de un gris mostrador, Nico, un joven muy simpático
me aseguró que él lo tenía
junado porque le dejó un montón
de cómics reservados y hacía como
un mes que no aparecía. Me reveló
que solía ver a Marcos lo domingos en Parque
Rivadavia y por supuesto, me pareció una
gran idea. Estuve hasta ese día mandándole
mails, tratando de encontrar alguna pista, pero
nada. Ese domingo monté guardia de las
nueve a las seis de la tarde, pero lo único
que encontré fue unos números de
Starman que no había leído. Le mostré
la foto a algunos puesteros, pero nadie lo había
visto. "Imaginátelo sin pelo, está
rapado ahora"- le insistí a uno
que tenía novedades de Forum. "Ah-
salta otro que estaba acomodando una pila de Cazador
de oferta 3 por un peso,- ¿ese
no es el que se comía a la Gorda Gambit?".
Me dio vergüenza, escondí la foto
y me fui. Tampoco había estado por el Parque.
La situación era alarmante. Ya no sabía
qué hacer, iba dar parte a la policía.
Tal vez la Gorda Gambit lo había
secuestrado de vuelta.... Pero habría contestado
los mails. La madre me trataba de convencer de
que en Marcos era algo normal, que su locura lo
llevaba a perseguir el rastro de "esas
revistitas" a cualquier lugar del país
de improviso. Yo sabía que si no le interesaban
los cómics que había encargado,
mucho menos se iría de su casa por una
"revistita". Y menos iba a dejar
de comunicarse conmigo en un estado de perturbación
como el que estaba. El lunes fui a mi consultorio
para una sesión impostergable con un ex
editor de material choreado de internet sobre
manga y animé, perseguido por una culpa
abrumadora. Cuando llegué mi secretaría
me esperaba con una impresión en la mano.
"Una noticia buena y una mala- me
dice.- La buena es que llegó un mail
de Marcos. La mala..." y me extendió
la hoja para que la leyera. En su mail, Marcos
explicaba que quería empezar una nueva
vida, lejos del cómic y el cebamiento.
Se había ido de mochilero por ahí,
a recorrer el país, a ver el mundo sin
un filtro comiquero de por medio. Me sorprendió
que no hiciera referencia a la saga de Green
Lantern y Green Arrow de Neal Adams
y Denny ONeil, al Hulk de
Bill Bixby o alguna otra por el estilo.
Se lo notaba triste, perdido. Me pedía
que no lo siguiera buscando y que cuando se sintiera
mejor iba a volver si no encontraba nada mejor
que hacer. Me avisó que ya había
llamado a la madre para que no le tocara sus cosas,
que no se le ocurriera tirar ni un cuadrito de
historieta, porque él iba a volver. "Ill
be back" o "Hasta la vista, baby"
tendría que haber dicho, como Arnold,
pero nada. "Saludos a todos, Marcos".
Nada más.
Por eso, ahora viene un nuevo mangazo. Creo que
si él no tiró todo a la mierda es
por el feedback que ustedes generaron en el foro.
Eso él lo valora muchísimo. Marcos
sigue en contacto con el portal. Él va
a leer sus mensajes. Y si lo ven por ahí,
avísenme. Como muchos comiqueros, él
necesita ayuda. Para cualquier cosa, comuníquense
a drsamson@portalcomic.com.
Desde ya, muchas gracias.
|